La orografía caprichosa, la elevada pluviometría y ciertas condiciones ambientales convierten al Valle es una zona de transición entre vegetación de zonas atlánticas y húmedas y vegetación de áreas mediterráneas.
Comenzando en las alturas, hasta donde llega el bosque, encontramos prados naturales –estivaderos- en mosaico con matorral de alta montaña como el piorno (Cytisus purgans), el biercol (Calluna vulgaris), los brezos (Erica sp) y el enebro rastrero (Juniperus communis alpina).
 
Un poco más abajo comienzan a aparecer pinares de repoblación. Durante el siglo XX, una amplia superficie de pastizales y campas de matorral de las Sierras de Carcaña, Cebollera y Portillo de Pinochos fueron repobladas con masas forestales de pino albar (Pinus sylvestris) a semejanza de las masas naturales de los vecinos pinares de Urbión, que en zonas altas fue sustituido por el pino negro de montaña (Pinus uncinata). Donde la orografía no permitió estas plantaciones, aparece el haya acompañada en ocasiones de otras frondosas como abedules o arces.
A menos altura encontramos el robledal y sus dehesas. Es un paisaje vegetal fundamental de El Valle. El roble rebollo o melojo –Quercus pyrenaica- forma el arbolado más típico del área en forma de matas y bosquetes (monte bajo) y corpulentos ejemplares en las zonas adehesadas. En las zonas más bajas y solanas aparece como acompañante y con cierta frecuencia el quejigo (Quercus faginea) y matorral de biercol y estepa (Cistus laurifolius).
Flanqueando los cauces de agua encontramos el bosque de ribera, también llamado bosque de galería, bien desarrollado y rico en especies como el chopo del país (Populus nigra), el abedul (Betula alba), el álamo temblón (Populus tremula), sauces (Salix sp) y el fresno (Fraxinus angustifolia)
Por último, mención especial merecen los prados de siega, los pastizales y orlas espinosas. La ganadería ha sido el pilar básico de la economía comarcal, de lo que son testigos los prados de siega y abundantes pastizales. Una parte importante de biodiversidad del Valle se encuentra en los setos vivos o espinadas que separan estos pastizales, donde son abundantes los matorrales espinosos como la zarzamora (Rubus ulmifolius), el endrino (Prunus spinosa), el majuelo o espino albar (Crataegus monogyna) y el rosal silvestre (Rosa sp), y representaciones más localizadas de importantes arbustos como el arce campestre, el aligustre (Ligustrum vulgare), el bonetero (Euonymus europaeus), la morrionera (Viburnum lantana) y las madreselvas (Lonycera sp)

 

 

 

 

 


Galería de Imágenes

Comparte esta Página